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El glifosato, la isla ideológica y la postverdad.

La búsqueda de una verdad objetiva ha sido sustituida en nuestra época por la búsqueda de una verdad emotiva o postverdad. Este término, que hace referencia a la aceptación de distorsiones de la realidad o medias verdades que nos satisfagan emocionalmente, está íntimamente relacionado con el de isla ideológica. Las islas ideológicas son grupos de opinión que se retroalimentan con la generación y consumo de argumentos que refuerzan sus posiciones iniciales. Paradójicamente este fenómeno se ve favorecido por la cantidad de fuentes de información disponibles. Las redes sociales, la amplia oferta de medios de comunicación y la cultura de tolerancia política en la que vivimos, tienen sus ventajas, pero también sus inconvenientes, y el principal de ellos es la ausencia de verdaderos debates, es decir, de debates con el fin de alcanzar un acuerdo o conclusión en los que los participantes no actúen de cara a su clientela. Paradójicamente, cuanto más pacífica es en teoría la convivencia en nuestra sociedad, más islas ideológicas surgen. Cuanto más cerca estamos unos de otros, más lejos nos encontramos.

Tomada de electomania.es. 08/01/2018.

Tomada de electomania.es. 08/01/2018.

Para evitar esta degeneración, cuando nos tratamos de introducir en un debate, hemos de hacer el esfuerzo de analizar los hechos lo más objetivamente posible a la vez que consideramos con seriedad la posición del contrario. Esto es lo que trataremos de hacer con el ejemplo del debate sobre el caso del glifosato; un clarísimo y candente ejemplo sobre este tipo de falsos debates.

Los hechos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció en marzo de 2015, a través de su Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) (la publicación, aquí) que el glifosato y otros cuatro fitosanitarios organofosforados eran probablemente carcinogénicos para humanos.

Tras dos años de intensos debates sobre la prohibición del mismo en la UE desencadenados por el cambio de estatus efectuado por la OMS, la UE ha renovado su licencia hasta diciembre de 2022. El acuerdo ha salido adelante con el voto favorable de 18 Estados Miembros y el voto en contra de 9, incluida Francia (líder de la batalla contra del glifosato). La balanza se consiguió inclinar gracias al voto favorable de Reino Unido, España, Polonia y Alemania, que varió su posición desde la abstención en el último suspiro.

Los países en contra del glifosato siguen buscando alternativas para su prohibición impulsados por plataformas ecologistas. Para apreciar la popularidad del que aparentemente es sólo un debate técnico, sólo hay que ver, en nuestro país, iniciativas tan significativas como la del Ayuntamiento de Madrid para retirar el glifosato del control de malas hierbas en sus parques y jardines  o recogidas de firmas como ésta, cercana a los 300.000 firmantes, que buscan que el Gobierno de España deje de apoyar la autorización de este herbicida.

El glifosato es el herbicida más usado en la Unión Europea por su amplio espectro y bajo coste. Puede formularse de muchas maneras y lo puede fabricar cualquiera desde que caducó su patente. Ecotoxicológicamente, el glifosato no es un herbicida con un riesgo extraordinario entre sus homólogos autorizados . Esto puede afirmarse gracias a una serie de parámetros físico-químicos cuya fácil, repetible e inmediata evaluación hace que difícilmente puedan ser puestos en duda aduciendo intereses ocultos.

Su vida media en el suelo es baja (24 días) y se adsorbe fuertemente al suelo, inactivándose, no existiendo efecto herbicida residual, salvo que la cantidad aplicada sea tan elevada que parte del herbicida quede en la solución del suelo por saturación del complejo de intercambio catiónico (Koc). Tiene una elevada solubilidad en agua (10.500 mg/l) y en caso de no quedar adsorbido al suelo podría llegar a contaminar por escorrentía o percolación cauces superficiales o acuíferos, eso sí, como cualquier otro herbicida. Su toxicidad aguda (DL50) es también baja (hace falta una concentración de 2.000 mg/kg para matar la mitad de la población ensayada, cuando con otros, las concentraciones necesarias son menores). Por ejemplo, la del tan extendido herbicida diquat es de la mitad. Su liposolubilidad (capacidad de penetrar y permanecer en tejidos lipídicos) es de las más bajas (LOG Pow), excretándose del organismo y dificultándose, por tanto, su acumulación a través de la cadena trófica. Como puede comprobarse en la Tabla 1, todos sus parámetros ecotoxicológicos se encuentran dentro de los rangos habituales de los herbicidas más usados y autorizados por la UE.

Herbicida Vida media en campo (días) Koc DL50 (mg/kg) Presión de vapor (mPa) LOG Kow
Benfluralina 53 10.777 5.000 1,73 5,19
Bentazona 20 55,3 1.400 0,17 -0,46
Dicamba 4 5 1.581 1,67 -1,88
Diclofop 35,2 288,6  586 3,1 x 10 -6 1.61
Diflufenican 315 3,186 5.000 4,25×10-3 4,2
Diquat 5500 2.184.750 1.000 0.01 -4,6
Glifosato 24 1.424 2.000 0,0131 -3,2
Halosulfuron 247 (típica, no en campo) 93,5  8.866 0,01 -0,01
Metribuzina 19 106 322 0,121 1,65
Oxadiazon 165 3.200 2150 0,67 5,33
Oxiluorfen 73 5.000 12.233 0,026 4.86
Pendimetalina 100,6 4.665 17.491 3,34 5,4
Propizamida 233 840 5000 0,058 3,27

Tabla 1. Características ecotoxicológicas de algunos de los herbicidas más usados. Elaboración propia a partir de la Base de Datos de Fitosanitarios de la Universidad de Hertfordshire (Reino Unido). y la Base de datos Pesticided Action (Estados Unidos).

Existen otros parámetros que van más allá de la ecotoxicología. En base a éstos y las buenas prácticas agronómicas se calculan los Límites Máximos de Residuos en los Alimentos (LMR). Los LMRs nos dicen qué nivel de residuo (con diferentes coeficientes de seguridad) sería inocuo si un individuo comiera alimentos con ese nivel de residuo todos los días de su vida. Estos estudios los realiza la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (European Food Safety Authority, EFSA). Es en el cálculo de estos parámetros cuando se tienen en cuenta los efectos a largo plazo de los agentes fitosanitarios, entre ellos los carcinogénicos. En la Tabla 2 se indica la clasificación carcinogénica de la EFSA y su homóloga estadounidense (United State Enviromental Agency, US EPA) de los herbicidas autorizados más usados en la UE.

Herbicida EFSA US EPA
Benfluralina Evidencia limitada Posible
Bentazona Improbable (Adenomas en hígados de ratón hembra; afección a humanos improbable). Improbable
Dicamba Improbable Improbable
Diclofop Improbable en humanos (aunque genera adenomas en el hígado de ratones). No se encontraron datos
Diflufenican Improbable No hay datos
Diquat Improbable Improbable
Glifosato Improbable Improbable
Halosulfuron Posible (IGS-Wesfalia) Improbable
Metribuzina Improbable Datos ambiguos
Oxadiazon Improbable en humanos (incidencia en roedores, no en perros). Probable
Oxifluorfen Probable (en ratas y conejos). Problable
Pendimetalina No hay datos Posible
Propizamida Posible (Agritox, Francia) Probable

Tabla 2. Clasificación carcinogénica de los herbicidas autorizados más comunes en la UE por la EFSA y la US EPA. Elaboración Propia (cuando los datos no proviene de las conclusiones por pares de la EFSA, se indica el organismo público europeo del que proceden). Los datos de la EFSA se tomaron del portal de información sobre sustancias químicas y los del la US EPA de este otro.

Las clasificaciones de ambas agencias son equiparables, pero no coincidentes. Se han señalado en cursiva aquellas sustancias para las cuales no existe acuerdo. Cabe resaltar que, aún siendo la conclusión de ambos organismos coincidente en cuanto el glifosato (lo consideran un improbable carcinogénico), hay otras sustancias en las que ambas agencias están de acuerdo en cuanto a su carcinogénesis potencial, como por ejemplo, la propizamida, el oxifluorfen o la benfluralina.

glifosato

La pregunta inmediata es la siguiente, ¿cómo siguen aplicándose sustancias herbicidas carcinogénicas? El riesgo del uso de cualquier producto químico (en cualquier ámbito, agrícola o no) reside no solo en su perfil tóxico, sino en la intensidad de su uso, según la siguiente igualdad:

RIESGO = PELIGRO x  EXPOSICIÓN

La peligrosidad es de la sustancia en sí. El riesgo es la unión de la peligrosidad de esa sustancia con la exposición que tengamos a ella. Por ejemplo, la electricidad es muy peligrosa; no obstante, la usamos con normalidad porque con los sistemas de seguridad disponibles el riesgo de electrocución es bajo. Un herbicida puede ser muy peligroso, pero si no quedan residuos en los alimentos y en el momento de su aplicación se toman las medidas de seguridad oportunas el riesgo de su uso será menor que su peligrosidad intrínseca. Según esto, la EFSA considera que pese a ser carcinogénicos, y por tanto peligrosos, hay herbicidas que no suponen riesgo para la salud por su escasa exposición*.

Llama la atención que las agencias de seguridad alimentaria de la UE y EEUU discrepen de la IARC (OMS). La misma OMS, en la Reunión Conjunta FAO/OMS sobre Residuos de Plaguicidas (JMPR), concluye que el glifosato “es improbable que posea riesgos carcinogénicos a los humanos a través de exposición en la dieta”. Ambas conclusiones tienen un origen común: la OMS. Sin embargo, mientras la IARC muestra resultados en términos de peligrosidad, las conclusiones de la JMPR se expresan en términos de riesgo. Por tanto, no hay contradicción. El archivo se puede descargar aquí.

Una interpretación de los hechos.

¿Cuál es la causa pues, de la polémica social y política en torno al uso del glifosato? ¿Por qué el glifosato y no el oxifluorfen, por ejemplo?

Los participantes en este falso debate (decimos falso debate, porque ninguno de los participantes parece que esté dispuesto a llegar a otra verdad que no sea la de partida) podríamos agruparlos, caricaturizándolos, en ecologistas y productivistas. Los primeros tienen como prioridad una agricultura libre de productos químicos a toda costa. Los segundos tienen como prioridad la eficiencia: hay que producir más con menos a toda costa. Existe un tercer grupo, en cierta medida ajeno al debate aunque muy sensible a sus consecuencias: los agricultores profesionales. Éstos son menos susceptibles de caricaturización: simplemente desean seguir produciendo de manera rentable y la prohibición del herbicida total más barato supondría una piedra más en su camino**.

Desde esta perspectiva, es natural que los productivistas defiendan cualquier herbicida. ¿Pero, por qué aquellos que hemos llamado ecologistas luchan tan denodadamente contra éste en concreto habiendo otros con el mismo o mayor riesgo y la misma o mayor peligrosidad? ¿Qué diferencia al glifosato del resto de herbicidas? La respuesta no está en la naturaleza del glifosato considerada en sí misma, sino en su naturaleza considerada en relación a los cultivos transgénicos resistentes a él. El glifosato no es un herbicida total más, sino que es una de las dos piezas clave de una tecnología revolucionaria, como son los cultivos transgénicos. La prohibición del glifosato en la UE cerraría definitivamente las puertas a los cultivos transgénicos resistentes al mismo en territorio europeo. La oposición de los grupos ecologistas en los países desarrollados y de sus homólogos, los indigenistas, en los países en vías de desarrollo, a esta tecnología permea la polémica a nivel mundial en torno a este fitosanitario. La repulsa hacia el glifosato es la misma que la de los cultivos transgénicos.

Para que los participantes en un debate puedan considerar con seriedad las posiciones de los contendientes, éstas han de ser expuestas con transparencia. Ciertamente es difícil que los productivistas acepten las posturas de los ecologistas, pero más difícil aún es que acepten los argumentos forzados en contra del glifosato (riesgo de carcinogénesis***), cuando las verdaderas causas de la oposición permanecen ocultas. Hagámoslo por ellos, pongamos sobre la mesa sus verdaderas causas. 

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Quizás, planteada la oposición al glifosato en términos de su relación con los cultivos transgénicos, los ecologistas tampoco conseguirían el respaldo de los productivistas en la prohibición del mismo, pero probablemente conseguirían que éstos llegaran a entender su postura en alguno de sus extremos.

Planteada con seriedad la cuestión por parte de los ecologistas, los productivistas podrían llegar a entender que uno de los problemas del glifosato es su relación con las abrumadoras extensiones cultivadas en Sudamérica y EEUU. Tan grandes superficies en régimen de monocultivo hacen que los agricultores abusen de esta útil herramienta, aplicándola en grandes cantidades, ejerciendo una selección agresiva sobre las malas hierbas que favorece la aparición de resistencias. Asimismo su excesivo uso puede también derivar en aumentos de la exposición y por tanto del riesgo tanto para aplicadores como para consumidores. También podrían llegar a considerar una mala noticia para la agricultura en general y para las comunidades rurales en particular, que una tecnología de tal importancia esté en manos de unas pocas empresas (v. gr., la reciente fusión de Monsanto y Bayer). Incluso podrían llegar a hacer que se preguntaran a sí mismos por la moralidad de que los organismos vivos estén sujetos a la propiedad intelectual; o por la conveniencia de la formación de monopolios y oligopolios transnacionales, que escapan al control de las legislaciones nacionales, en sectores tan básicos como el de la agricultura y la alimentación.

Planteada con seriedad la cuestión podrían llegar a establecer un verdadero debate con sus oponentes, a la vez que podrían informar a sus seguidores en lugar de jalearlos contra el otro; podría darse un verdadero intercambio de ideas, que a corto plazo seguramente no produciría resultados en términos de acuerdos sobre este tema, pero que generarían el caldo de cultivo propicio tanto para acuerdos futuros como para acuerdos en temas relacionados. En definitiva, podrían acercarse a sus homólogos de grupo, facilitando el acercamiento entre grupos homólogos.

Notas:

*De ahí la importancia de las medidas de protección de los aplicadores y trabajadores que manejan estas sustancias, por un lado; y el cumplimiento de los LMR de los alimentos, tanto en las producciones propias como en los alimentos importados.

**El glifosato es el herbicida total más fabricado y consumido en la UE por su precio tan competitivo. Se ha obviado la existencia de otros posibles, aunque difícilmente rastreables agentes interesados en su prohibición como son los mismos fabricantes de herbicidas sujetos a patentes que verían aumentar sus ingresos con la prohibición del glifosato.

***Otra consecuencia perjudicial de los falsos debates o de los debates de cara a la galería es la ocultación de importantes argumentos a los ojos de los oponentes por su uso interesado o torticero, cuánto más en temas tan serios y delicados como el del cáncer. En este debate se esgrime la carcinogenicidad del glifosato, que como hemos expuesto es dudosa en términos de peligrosidad, y no existe en términos de riesgo, cuando existen otros fitosanitarios en los que hay acuerdo en cuanto a su carcinogenicidad que están fuera del debate político. Esto invalida ante el oponente el uso de argumentos similares en sucesivos debates, en los que quizás el argumento si esté usándose con propiedad.

Gran parte de la información usada para la elaboración de este artículo procede de la asignatura “Uso sostenible de Fitosanitarios” del Máster Interuniversitario en Sanidad Vegetal coordinado por la Universidad Politécnica de Valencia. 

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El suelo del mundo, principal sumidero de carbono

Como sabemos, la materia orgánica existente en el suelo es crucial para la fertilidad, la infiltración y retención de agua. Asimismo, constituye un sistema fundamental de almacenamiento de carbono, principal componente de la materia orgánica.
Por ello, la conservación y restauración de los suelos – mejorando la fertilidad y el almacenamiento de carbono – es básico tanto para la productividad y sostenibilidad de la agricultura como para mitigar los efectos del cambio climático, lo que ha sido ya reconocido en la reciente conferencia sobre cambio climático de Bonn (COP23).

Fajinas para evitar la erosión en la isla de la Palma

Fajinas para evitar la erosión en la isla de La Palma

Con objeto de ayudar a tomar decisiones sobre distintas prácticas que puedan preservar y aumentar las existencias actuales de carbono en el suelo, y provechando la conmemoración del Día Mundial del Suelo, el pasado 5 de diciembre la FAO presentó el mapa más completo sobre las reservas de carbono orgánico en el suelo de todo el mundo.
Este mapa  de carbono orgánico (GSOC Map) contempla las reservas en los 30 primeros centímetros de suelo, revelando áreas con elevado almacenamiento que precisan de mayor conservación, así como otras en las que sería posible retener cantidades mayores.

Zona de cultivo y dehesa en la Ribera Estellesa (Navarra)

Zona de cultivo adehesada en la Ribera Estellesa (Navarra)

Ha sido elaborado por más de 100 países que, aun con metodologías diversas, podrá también ayudar a unificar y mejorar los métodos y estimaciones de cada zona. Este mapa supone una contribución concreta los Objetivos de Desarrollo Sostenible 13 y 15.
Podéis ver la presentación y el acceso directo al mapa pinchando aquí.

Os recordamos, finalmente, la escasa atención que se ha venido brindando al problema de la degradación de los suelos. Con motivo del Año Internacional de los Suelos (2015), ANIADE publicó las siguientes dos noticias, que siguen siendo de actualidad:
Nuestros suelos y su “olvidada” degradación
Consideraciones sobre la Jornada de Protección y Manejo de Suelos (23-09-2015)

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Reflexiones sobre la presencia de Xylella fastidiosa en Europa

El mayor problema de la sanidad vegetal es que, para el gran público, no es problema. La salubridad de la cadena alimentaria no se ve directamente afectada por las plagas y nuestra memoria reciente no alcanza a catástrofes relacionadas con plagas. Pocos saben que la hambruna que durante el siglo XIX provocó una emigración masiva  al continente americano se debió al mildiu de la patata, que arruinó las cosechas de patata del país. No parece tampoco tan importante que el olmo esté al borde de la extinción por enfermedad, ni que las variedades de plátano más sabrosas vayan desapareciendo por ser más susceptibles a cierto hongo o que nuestros bosques presenten cada vez un mayor declive. Sin embargo, nos demos cuenta o no, la amenaza se hace cada vez más presente.

Hemos visto desaparecer nuestros olmos, peligrar los pinares portugueses, llegar a tener que tratar sistemáticamente muchas de nuestras cosechas, vetar alguna de nuestras exportaciones y enfermar las palmeras en toda la costa española. Pero sin embargo el gran público no es consciente de la prioridad que debería dársele a estos temas, la dotación humana y económica para sanidad vegetal es ajustada y el sector en muchas ocasiones reacciona intentando retrasar los intentos de atajar los problemas.

La situación respecto a Xylella fastidiosa en Europa.

Cuando a finales del año 2014 Italia comunicó que había descubierto que la impresionante seca que desde hace un tiempo afectaba a sus olivos estaba provocada por una bacteria llamada Xylella fastidiosa, pocos conocían la dimensión del problema al que Italia se estaba enfrentando.  Sin embargo desde un primer momento se percibía que el problema merecía una atención prioritaria, tomándose medidas a escala comunitaria a una velocidad probablemente inédita hasta el momento en el ámbito de la sanidad vegetal.

Toma de muestras en olivo

Toma de muestras en olivo

A lo llamativo de su nomenclatura (el apellido “fastidiosa” se debe a la dificultad de aislar la bacteria) se unía la incertidumbre ante la detección de un organismo nocivo que hasta el momento había permanecido circunscrito al continente americano y sobre el que se sabía que los estadounidenses aún no habían conseguido arrojar mucha luz. Al contrario de como sucede en muchas otras ocasiones, en esta la Comisión actuó sin esperar a que toda la información científica estuviera recabada, en tanto la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) realizaba mas averiguaciones sobre cuestiones como la posible lista de hospedantes o los países en los que estaba presente la bacteria. Las prospecciones se intensificaron y poco después, otros estados miembros como Alemania, Francia y España, han comprobado que, desgraciadamente, la bacteria se encontraba presente también al menos en algún punto de sus territorios, probablemente desde hace años. 

Sin embargo no todo tiene por qué ser malas noticias; es cierto que la Xylella fastidiosa se ha asociado en algún caso a una situación preocupante que ha causado daños importantes, mientras que en otros no ha sido así.

A la vista de lo que ha venido sucediendo en otros territorios del mundo en donde hay presencia de esta plaga, se deduce que hay que actuar con la máxima precaución, si bien la gravedad del problema ha de ser valorada caso por caso ya que, aunque se habla de que el complejo de bacterias de la Xylella fastidiosa puede afectar a un gran número de especies vegetales (más de trescientas), existen diferencias entre distintas subespecies de la bacteria, de modo que no todas afectan a las mismas especies vegetales ni con el mismo nivel de agresividad.

Las consecuencias de la plaga podrán depender de la subespecie o cepa de la que se trate y su agresividad, de la mayor o menor susceptibilidad de la vegetación presente en el entorno en el que se encuentre, así como de la climatología favorable o la presencia de insectos capaces de transmitir la enfermedad.

Toma de muestras en olivo

Toma de muestras en olivo

Los casos detectados en Europa son buen reflejo de esta variabilidad: lo que ha sucedido en el caso italiano es que la bacteria se ha encontrado con el entorno más favorable posible a su desarrollo, en tanto en Alemania no ha podido establecerse. En Francia y Baleares nos hemos encontrado con cierta variedad de cepas presentes y plantas afectadas, mientras que en el brote de Alicante sólo hay una cepa que parece afectar sólo a Almendros.  Por tanto todo indica a que ha habido distintas introducciones sin relación entre ellas, que la bacteria lleva tiempo en el territorio europeo y que en algunos casos se está conviviendo con ella sin grandes problemas, hasta que en algún momento la cepa “oportuna” encuentra el entorno “adecuado”, como ha sucedido en Italia.

¿Cómo ha podido suceder?

Podríamos hablar de diferentes factores que han contribuido a que nos encontremos hablando de la presencia de esta y otras plagas en la Unión Europea:

  • Por una parte la apertura de fronteras que se ha promovido, facilitando el comercio creciente de plantas exóticas, entre ellas muchas ornamentales que hace años no circulaban por Europa y que hoy día podemos encontrar en cualquier vivero e incluso en conocidas superficies comerciales.
  • Un régimen de importaciones que, a diferencia de los que existen en nuestros principales socios comerciales, ha sido abierto. Todo lo que no ha sido expresamente prohibido, se ha permitido. Esto ha provocado que hayamos ido hasta ahora por detrás del riesgo.
  • Baja disponibilidad fitosanitarios. La baja alarma que despiertan las plagas contrasta con la importante percepción de que los fitosanitarios son nocivos, condicionando esto la aprobación de materias activas.
  • Y el hecho de que muchas plagas presentan largas etapas de latencia o de sintomatología difusa que se confunde con secas o plagas endémicas en un primer momento. Ambas cosas suceden en el caso de la misma Xylella fastidiosa, lo que puede haber condicionado el momento de su detección.

¿Contamos con herramientas para defendernos de esta amenaza?

Lo cierto es que la virulencia con que la bacteria a debutado en Italia ha servido para que realmente se tomaran cartas en el asunto de una manera sin precedentes en la sanidad vegetal europea, consiguiendo aprobar las primeras medidas de emergencia en un tiempo record y poniendo a la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) a trabajar contra reloj para conseguir toda la información relevante.

Experimentación con nuevas variedades

Experimentación con nuevas variedades

Por otra parte se han destinado recursos específicos para la investigación científica, habiendo avanzado probablemente en tres años en este campo tanto o más como se había hecho en 50 años en el continente Americano, donde se convive con la plaga. Es cierto que hoy día no hay disponible una cura contra la bacteria, pero si que se está aprendiendo a luchar contra la dispersión de la enfermedad, sobre los insectos portadores de la misma, o sobre variedades resistentes a ella.

Además, fuera de Italia hemos tenido ocasión de prepararnos con algo de tiempo, desplegar nuestro potencial de inspección y encontrar el problema y gestionarlo adecuadamente antes de que llegue a alcanzar ciertos extremos.

También es importante señalar que el caso Italiano, si bien la erradicación no ha sido posible y las dimensiones del problema han supuesto una catástrofe, parece que se ha conseguido confinar el problema al área donde fue inicialmente detectada, dado que por ahora no ha habido detecciones de la cepa CODIRO, que es la que asola los olivares italianos, ni en otras áreas de Italia ni en otros países de la UE.

Pequeños grandes cambios

El interés que ha despertado esta plaga ha sido grande. Excepcionalmente nos hemos encontrado con que un problema fitosanitario podía ocupar varias páginas en los más importantes diarios de tirada nacional y en programas de radio de difusión general. 

El tratamiento que se ha dado en la Unión Europea a este problema es un precedente positivo y parece haberse despertado (aunque tímidamente) cierta conciencia de que quizá habría que replantearse la política fitosanitaria en nuestras fronteras, habiéndose impulsado una evaluación de ese régimen de importación totalmente abierto de modo que se están revisando actualmente todos los posibles riesgos fitosanitarios existentes.

Sin embargo es necesario hacer mucho más. Es necesario un proceso de concienciación tranquila, lejos de catastrofismos, exageraciones o demandas desproporcionadas que tampoco ayudarían a avanzar hacia soluciones, pero que sirva para que el ciudadano, el agricultor, el consumidor, el periodista, el político o el funcionario, sea consciente de su papel en la solución a un problema fitosanitario de este calibre.

Aún queda mucho por andar para poner a la sanidad vegetal en el lugar que le corresponde. Esperemos que no hagan falta más situaciones como esta para llegar a ello. 

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Lista de aspirantes al Cuerpo de Ingenieros Agrónomos del Estado que han superado la fase de oposición

El pasado viernes 1 de diciembre se publicó la lista de aspirantes que han superado el cuarto ejercicio (final) de la fase de oposición para el acceso al Cuerpo de Ingenieros Agrónomos del Estado. A partir de aquí, y una vez que se publique en el BOE la Orden que incluya la relación de aprobados, comenzará la segunda fase del proceso con el inicio del procedimiento para nombrarlos funcionarios en prácticas y comienzo del curso selectivo.

Felicitamos a todos los aspirantes que han superado esta primera fase del proceso. Asimismo, trasladamos nuestro ánimo a quienes no han llegado a esta fase, brindándoles todo nuestro apoyo para las futuras convocatorias.

La lista de aprobados por el sistema de acceso libre se puede visualizar pinchando aquí, y la lista de aprobados por el sistema de promoción interna puede visualizarse pinchando aquí

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Jornadas de orientación de Opositores en la E.T.S.I. Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas de Madrid

Este próximo viernes 1 de diciembre tendrá lugar la última sesión de las Jornadas de Orientación de Opositores. Esta última sesión será DOBLE y comenzará a las 16h, en el Aula A8 de la ETSIAAB con el siguiente programa: 

(16.00 – 17.15h): “La Financiación y la Fiscalidad Agraria” , que será impartida conjuntamente por Luis Orodea García y por Antonio Fuertes Fischer (Subsecretaría de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente)

(17.15-18.00h aproximadamente): “Aplicación de las Medidas del Primer Pilar de la PAC en los Sectores de Frutas y Hortalizas y Vino”, que será impartida por Ignacio Atance Muñiz (DG de Producciones y Mercados Agrarios)

Os recordamos que el acceso a las ponencias es gratuito y libre para opositores y para cualquier persona interesada, de la misma manera que se hizo en anteriores ediciones de este ciclo.

Con esta última sesión, finalizamos el ciclo de ponencias, que deseamos os hayan resultado útiles.

Si tenéis preguntas, dudas o cualquier otra cuestión, podéis escribir a secretaria@aniade.es

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14 de noviembre: Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el sector agroalimentario y Forestal

En 2015 los 193 miembros de Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que diseña un plan para el futuro y establece la necesidad de realizar un cambio de rumbo hacia la sostenibilidad. Esta Agenda incluye 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que, tras los Objetivos de Desarrollo del Milenio, integran las tres dimensiones del desarrollo sostenible: crecimiento económico, inclusión social y protección del medio ambiente.

Actualmente los países están avanzando para adaptar sus planes y políticas al cumplimiento de los ODS, y el sector agroalimentario y forestal está en el centro de la Agenda 2030 con una conexión básica entre las personas y nuestros recursos y el planeta.

Por ello, y porque entendemos que es un tema de plena actualidad pero poco conocido por nosotros, hemos organizado junto con la Asociación de Funcionarios Ingenieros de Montes (AFIME) una Conferencia sobre los ODS en el Sector Agroalimentario y Forestal, con ponentes muy cercanos y de primer orden, que tendrá lugar en el Salón de Actos del MAPAMA el martes 14 de noviembre a las 16h y con una duración de una hora.

Estáis invitados y deseamos contar con vuestra presencia.

(Si algún asistente no pertenece al MAPAMA nos lo puede comunicar para facilitarle el acceso al edificio). 

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No hay mal que por bien no venga o la historia de un insecto alienígena y monumental.

La ficción tiene entre sus propósitos el de reavivar aquella primera emoción palidecida por la repetición de la costumbre. La sorpresa del niño que ve por primera vez un ser inmenso, de cuello y melenas largas, mirada noble y extremidades finísimas e infinitas acabadas en pequeñísimas puntas es la misma de aquel hombre que, en la sabana o en la estepa, vio un caballo trotando contra el viento y lo nombró por primera vez. En este sentido, el unicornio es un ser mitológico y de ficción que, dotando al consuetudinario jamelgo de un asta, un poco de esquivez y ciertas propiedades fabulosas actualiza aquel primer asombro del descubridor ante tan maravilloso cuadrúpedo.

Pero esta capacidad de la ficción de retrotraernos a aquel primer descubrimiento puede también evocar otras emociones primigenias aparejadas al mismo tales como el miedo; y esto es porque el estado psicológico del que surgen ambas, sorpresa y miedo, es el mismo, a saber, la extrañeza hacia lo diferente y desconocido. Dan cuenta de ello las pretéritas leyendas y cuentos, en las que terroríficos  monstruos y maravillosas criaturas cohabitan; antecesores de los hodiernos relatos de fantasía, terror y ciencia ficción.

Pese a las discrepancias entre los autores en torno a la mayor o menor relación que debe existir entre realidad y ficción, para que ésta sea efectiva en su recreación de emociones primigenias, todos están de acuerdo en que ha de seguir unas mínimas reglas. Una de ellas es la verosimilitud. A partir de ciertos hechos verificables por el espectador o el lector de manera inmediata, el creador de ficciones construye su relato. En ciertos casos estos rudimentos son ciertas hipótesis científicas, como en la ciencia ficción; en otros son los testimonios históricos de avistamientos de animales unicornes como los de rinocerontes hechos por los exploradores de la antigüedad y medievales, o de animales con anomalías genéticas.

Personaje de "Men in Black" inspirado en el gorgojo.

Personajes inspirados en el gorgojo.

Siguiendo esta línea de creación de seres de ficción basados en animales, los artrópodos han inspirado numerosos monstruos y personajes. Su variabilidad, su morfología, su prolijidad en individuos y extremidades, su capacidad para metamorfosearse, su comportamiento colectivo e individual; en fin, su distancia con respecto a nosotros, bípedos racionales de sangre caliente ha atraído la atención de cineastas y escritores, que han visto en ellos una generosa fuente de aquella extrañeza primigenia de la que hablábamos.

Pupa de gorgojo.

Pupa de gorgojo.

Uno de estos extraños artrópodos que tantos seres de ficción ha inspirado es el gorgojo o picudo. La contemplación de esta familia de coleópteros de probóscide prolongada, ojos indiferentes y caparazón masivo, que en su fase de pupa parecen una cría alienígena esperando plácidamente en su cápsula espacial a aterrizar en un planeta propicio para invadirlo, despierta la primigenia extrañeza ante lo distinto, que dependiendo del observador, transformará en sorpresa o en miedo.

Prueba de la película "La llegada".

Prueba de la película “La llegada”.

Aunque la Tierra en su conjunto no haya sido invadida por alienígenas, es decir, por extraños, que es lo que significa esta palabra latina, hay regiones de la misma que son y siguen siendo invadidas por hexápodos extraños o alienígenas cada año. Estas invasiones son a veces abortadas en frontera, otras vencidas sobre el terreno invadido y en otros casos se aprende con resignación a convivir con ellas mediante diversos medios de control. Lo absolutamente excepcional es que los invadidos rindan honores al invasor.

Uno de estos alienígenas invasores es el gorgojo Anthonomus grandis. Procedente de Centro y Suramérica es una plaga de cuarentena del algodón, cuya introducción en nuestro país y en toda la Unión Europea está prohibida en los territorios de Andalucía, Cataluña, Murcia y Valencia al considerarse regiones algodoneras libres de la misma. Para asegurarse de ello, la normativa fitosanitaria europea (Directiva 29/2000) obliga a la obtención al ácido de las semillas de algodón importadas, así como a su acompañamiento por un certificado fitosanitario debidamente cumplimentado.

Pues bien, este gorgojo de cuarentena cuenta con el honor de poseer un monumento, al modo de los grandes conquistadores; con una diferencia, en este caso el monumento fue elevado por los conquistados. En el centro de Enterprise, Alabama, una impávida cariátide blanca alza majestuosamente un gorgojo del tamaño de un perro, transportándonos al Jardín de las Delicias del Bosco o a una película de ciencia ficción con tintes de surrealismo.

Monumento en honor del gorgojo del algodón, Enterprise, Alabama

Monumento en honor del gorgojo del algodón, Enterprise, Alabama

A principios de siglo XX, este gorgojo llegó a los campos de algodón del sur de Estados Unidos procedente de México. Incapaces de controlarlo infectó todas las zonas de producción, arrasando ciertas regiones. Devorando las flores y brotes de las plantas de algodón provocó la crisis de la industria algodonera y con ella la de numerosas ciudades sureñas. Como consecuencia se produjo la primera gran migración negra estadounidense hacia las ciudades del norte, incluida Chicago. Esta primera migración, que comenzó durante la I Guerra Mundial y se extendió hasta los años 20, catalizó la creación y popularización del jazz; como botón de muestra las numerosas canciones de blues y jazz dedicadas a nuestro extraño invasor hasta entrados los años 60 (la más conocida, “Bollweevil song“, de Led Belly´s).

Mientras sus compatriotas seguían luchando contra el invasor, los agricultores de Enterprise, Alabama, decidieron diversificar y dedicarse al cultivo del cacahuete. En 1919 el empresario Bon Fleming, secundado por el ayuntamiento y el pueblo de Enterprise, erigió el monumento. La placa conmemorativa del mismo reza:

“Con profundo agradecimiento al gorgojo del algodón y a lo que hizo como heraldo de prosperidad, fue erigido este monumento por los ciudadanos de Enterprise, Coffee County, Alabama”.

Treinta años después Luther Baker pensó que un monumento al gorgojo se merecía un gorgojo, y le añadió uno de considerables proporciones, componiendo tan alucinante figura.

Decíamos al principio que el primer encuentro, el encuentro con una criatura nueva y extraña, con un alienígena, suscitará siempre extrañeza. Seguramente la extrañeza que suscitó el gorgojo entre los agricultores del sur de Estados Unidos no fue la misma que suscitan hoy los monstruos de ficción inspirados en él. Lo que sí­ es seguro es que el Anthonomus grandis suscitó la misma extrañeza en los agricultores de Enterprise, Alabama, que en el resto de agricultores sureños. No obstante, mientras que unos transformaron esta extrañeza en miedo, el pueblo de Enterprise la transformó en una extraña admiración; pues aunque podrían haber levantado un monumento al cacahuete, o a la audacia de sus agricultores decidieron levantar un monumento al gorgojo, el contrapeso que espoleó su creatividad.

Poniendo en práctica aquel castizo refrán de que “no hay mal que por bien no venga“, cristalizaron aquella su primigenia emoción de extrañeza y admiración en una ficción de piedra y bronce, la de un gorgojo del tamaño de un perro mostrado al mundo por un personaje de la antigua Grecia; de entre las muchas ficciones sobre el gorgojo, la única que no trata de suscitar miedo hacia este monumental insecto, a la vez temido y admirado, y que cuenta en su haber con un género musical.

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En respuesta a un amigo: ecologismo científico, sentimental e integral.

Me decí­a un amigo que la única manera que tendrá el hombre de convivir con la naturaleza a largo plazo será mediante su confinamiento en ciudades autosuficientes. No sólo ignoraba el principal postulado del desarrollo rural, a saber, el desarrollo territorial equilibrado, aquél que busca evitar la hipertrofia de las ciudades con sus favelas, chabolas, pisos ataúd y barrios en serie; junto a la anemia de los pueblos y comarcas rurales. No, no sólo lo ignoraba, sino que lo rehuía conscientemente.

Me argumentaba que gracias a los logros de la tecnología combinados con el nuevo urbanismo, las megaciudades pueden ser y serán habitables y sostenibles. De este modo la humanidad podrá al fin poner coto a su sed infinita de recursos encerrándose en una jaula de cables, hormigón y microchips hecha a su medida. Una jaula que la protegerá de si misma, de su propio potencial destructor. Podemos imaginarnos un mundo donde la inmensa mayoría de los habitantes no sepan de dónde proceden los alimentos; producidos éstos, en aras del mínimo uso de recursos naturales, por grandes multinacionales altamente tecnificadas, eficientes, y respetuosas con el medio ambiente, difícilmente distinguibles de la Administración Pública (véase la tendencia europea y mundial a la concentración de tierras). Yendo un poco más allá podríamos imaginar fábricas donde los tejidos vegetales se sinteticen a partir de algas en tanques altamente eficientes en el uso de la energía solar; y los tejidos animales a partir de cultivos in vitro nutridos por estas algas, haciéndose innecesario cualquier tipo de agricultura y ganadería.

En el polo opuesto encontramos otros movimientos que reclaman el retorno a la naturaleza. Hablamos de la agricultura ecológica, los numerosos casos de retorno al medio rural de urbanitas desengañados provenientes de clases medias/altas, la proliferación de cooperativas de consumo y plataformas de venta por internet de alimentos procedentes directamente del productor, la multiplicación de los huertos urbanos, etc.

Ambas posturas  pese a ser diametralmente opuestas (la primera busca el mínimo contacto con la naturaleza por medio del abandono de la agricultura tradicional y la vida rural que la acompaña; buscando la segunda la vuelta a esta misma agricultura tradicional y su vida rural), surgen como reacción a un mismo estado de cosas. Nos encontramos en un punto de equilibrio inestable en el cual la agricultura industrializada está a un paso de dar lugar a una agricultura que nada tiene que ver con la agricultura tradicional. Ante esta situación en la que aún conviven dos modelos de agricultura, al menos en el ideario popular, tendemos inevitablemente a caer por una de las dos pendientes que nos lleven al equilibrio estable: la pendiente de la  agricultura digital, manejada por drones, pantallas táctiles,  robots y biotecnología; y la de la agricultura de los campesinos: la agricultura esforzada, del pueblo, los tomates que saben a tomate y los abuelos.

No sólo coinciden en que surgen como reacción a un mismo estado de cosas, sino que, aunque no lo parezca, buscan lo mismo, pero por vías distintas: el retorno al equilibrio estable, el equilibrio medioambiental. Mientras que una lo hace por medio del sentimiento, la otra lo hace por medio del análisis de las estadísticas y el optimismo tecnológico.

Los que, como mi amigo, son más racionalistas, y abogan por las megaciudades eficientes y autosuficientes, tienen en cuenta las previsiones de crecimiento de la población mundial, el incremento del nivel de renta medio y el consecuente incremento mundial en la demanda de alimentos caros en términos energéticos de esa población mundial (entre otros recursos). En cambio, los más sentimentales se guían de alguna manera por un ideal más bucólico del campo, más propio de Walt Disney o de una égloga de Virgilio que de la cruda realidad  (incremento de suicidios en el campo francés); obviando el gran avance que supuso su mecanización, si no para todos, al menos para los pocos agricultores que sobrevivieron a la misma.

Por el bien de las discusiones entre amigos, no obstante, siempre hay un pero. Al razonamiento de mi amigo se le pueden oponer dos objeciones. De la primera no estoy muy seguro por pertenecer al ámbito de la economía, sin ser el que escribe un economista; de la segunda, estoy algo más seguro  por pertenecer al ámbito de la antropología, siendo el que escribe, hasta donde sabe, un ser humano.

Mi racionalista amigo, se basa en las previsiones de incremento de la población, renta, demanda de alimentos, etc. realizadas por reputados economistas. Los números no engañan. Y es cierto, no engañan sobre el papel. Como los economistas saben latín, suelen poner a final de sus predicciones y modelos la coletilla “ceteris paribus“. Con ella quieren decir que la variable o variables que predicen, en función de otra u otras variables independientes, serán válidas siempre que el resto de variables que explican su modelo permanezcan tal cual, es decir, constantes; y de paso se cubren las espaldas. Esto no desacredita sus modelos ni predicciones, pero los ponen en su lugar, sobre todo cuando en estos modelos matemáticos interviene la poco matemática e imprevisible voluntad humana. Los modelos de predicción económicos, al incluir la variable humana son avisos sobre posibles hechos futuros que podrían darse de no cambiar los sujetos económicos su comportamiento. Pueden informar sobre algunas de las soluciones posibles económicamente, de acuerdo al modelo, pero dado el extensísimo ámbito de posibles actuaciones del género humano, éstas son necesariamente insuficientes (en esto no seguimos a Adam Smith). Pongamos un ejemplo: para 2100 los modelos proyectan que la población será de 11.200 millones de habitantes; estos modelos no tienen en cuenta, sin embargo, la más que probable propagación de la depresión demográfica europea a otros países en vías de desarrollo cuando con nuestro modelo de vida material exportemos otras actitudes asociadas al mismo. De hecho, ya hay algún modelo que se hace eco de este fenómeno, adelantando un estancamiento de la población mundial para 2050.

En cuanto a la segunda objeción, aquellos que decíamos parecen guiarse por un sentimiento más proclive a Tambor que a Gore, sienten de alguna manera que lo que nos devolverá al equilibrio ecológico es la plena integración en la naturaleza, y no nuestro aislamiento con respecto a la misma. Sienten de manera difusa que todo lo que nos saca del puzle del medioambiente va en contra del equilibrio medioambiental. Si rascamos bajo la capa de algodón de azúcar de su difuso sentimiento, puede que encontremos alguna sustancia.

lobo

Hay indicios evidentes que apoyan el razonamiento de los ecologistas científicos o aislacionistas. Basta con observar cómo aquellos ecosistemas menos frecuentados por el hombre se conservan en mejor estado que aquellos en los que solemos disfrutar de nuestro inofensivo tiempo de ocio (playas, rutas de senderismo, etc.). Con estadísticas en la mano, por ejemplo, las poblaciones de grandes carnívoros (linces, lobos y osos) se están recuperando en Europa donde el despoblamiento rural ha sido más acusado, es decir dónde ha fracasado el desarrollo rural. Que el ser humano se está comportando como un agente nocivo para la naturaleza es evidente. Pero la pregunta es, si sólo se está comportando como tal o si ES por naturaleza un agente nocivo. La pregunta que deberíamos hacernos es qué es el ser humano en relación a la naturaleza.

El ser humano ES naturaleza. El gran drama del ecologismo aislacionista o científico, es que olvida la naturaleza allí­ donde se da a nosotros en primer lugar, es decir en nuestro cuerpo de animal racional. Así­, una ecología concreta tiene el deber de ser una ecología humana en primer lugar, no porque el hombre posea una dignidad que le distingue de los animales, sino porque el hombre es el primer animal, la primera naturaleza con la que estamos en relación, y es a partir del cuidado de esta primera naturaleza como nuestra atención puede extenderse a las demás naturalezas (F. Hadjadj). ¿Qué ecologismo es ese que maltrata al primer elemento de la naturaleza con el que tiene relación encerrándolo en una jaula de cables, hormigón y microchips, negándole una de sus más profundas vocaciones? ¿Cómo podría dar al resto de la naturaleza aquello que niega a la primera naturaleza? ¿Y cuál es esta vocación? La de cooperar con nuestro esfuerzo con la gratuidad de la naturaleza en eso que llamamos trabajo. Los monasterios budistas o benedictinos, auténticos vergeles de vida, la vida nómada de los indígenas norteamericanos o los bereberes norteafricanos o la más cercana dehesa ibérica, son ejemplos de perfecta integración, adaptación y modificación del medio ambiente por la actividad humana, en perfecta simbiosis. La situación actual de desequilibrio no es más  que una gota, una excepción, en el océano de la historia humana; aunque sea una gota que nos parezca hay teñido todo de negro.

Desde este enfoque, la principal crítica que se puede hacer a la ecología aislacionista o científica frente a la sentimental, es que ha teorizado de tal manera el medio ambiente que lo ha convertido en una realidad abstracta que excluye a su primer eslabón de enlace con el ser humano, que es el ser humano de carne y hueso, el hombre natural. El desarrollo de una ecología científica lleva a la orfandad del ser humano y a una insensibilidad cada vez mayor con respecto a eso que ni siquiera reconoce en sí­ mismo, pues la mayor parte de lo que somos nos viene dado. El problema ecológico, lejos de lo que proclaman los ecologistas científicos, es un problema antropológico.

Siguiendo el mismo hilo en sentido contrario, la crítica que se puede hacer a los ecologistas exclusivamente sentimentales es que pierden el enfoque económico de la relación entre el hombre y la naturaleza. Y es que allí donde nosotros colocamos el comercio y los servicios, los antiguos colocaban la agricultura, la más antigua y primordial relación entre el hombre, la economía y naturaleza :

  • Virgilio, en las Geórgicas: “Feliz aquel que ha podido conocer las causas“, en referencia a la agricultura.
  • Aristóteles: “el arte de la agricultura viene antes de todos los demás; después aparecen las actividades que extraen las riquezas del suelo, como explotar las minas, la metalurgia, etc. Pero la agricultura es mayor en el orden de la justicia; porque no es ejercida por los hombres como una profesión arbitraria, como la de los mesoneros o la de los mercenarios, ni como una profesión forzada, como la de los guerreros. Añadamos a esto que la agricultura es mayor en el orden de la naturaleza; porque la madre proporciona a todos el alimento natural; y la Madre común a todos los hombres es la tierra“.
  • Cicerón en “De officiis“: “Entre todas las ocupaciones de las que se puede sacar algún beneficio, la más noble, la más fecunda, la más deleitosa, la más digna de un verdadero hombre y ciudadano libre es la agricultura“.

Me imagino argüir a mi amigo con un quizás justo sarcasmo: “Muy bonito, ¿y qué?,¿piensas meter a la humanidad en un monasterio o hacerla nómada? ¿piensas dar un trozo de tierra a todos los habitantes del planeta y armarlos con un azadón para que recuperen el gusto por la feraz naturaleza? ”

Mi respuesta: no podemos ni debemos volver al pasado, que tampoco fue Jauja. No sé exactamente lo que hay que hacer; pero por lo pronto, parafraseando a Chesterton, viene bien que la gente prefiera la leche que procede de las sucias ubres de una vaca a la que proviene de las limpias estanterías de un supermercado por, como decía Virgilio, ignorancia de las causas.

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OEP-2017 Cuerpo de Ingenieros Agrónomos del Estado: 43 plazas de acceso libre y 9 de promoción interna

El pasado sábado 8 de julio se publicó en el BOE el Real Decreto 702/2017 por el que se publica la Oferta de Empleo Público para 2017 (OEP-2017). En los anexos de la citada norma se señala que se convocarán 43 plazas de acceso libre (41 + 2 de turno de discapacidad) para el Cuerpo de Ingenieros Agrónomos del Estado, a las que habrá que sumar otras 9 plazas para el acceso por promoción interna. Se puede descargar la OEP-2017 pinchando aquí.

Se trata de una magnífica oportunidad para los ingenieros agrónomos que deseen acceder a la Administración General del Estado y desarrollar nuestra profesión en el ámbito del servicio público.

En este sentido, recordamos que la OEP-2016 ya señaló otras 43 plazas de acceso libre, las cuales fueron convocadas en el pasado mes de diciembre (pincha aquí para ver la convocatoria) y que están actualmente en pleno desarrollo del proceso de selectivo (fase de oposición).

Desde ANIADE se ofrece orientación ante cualquier duda y para la preparación del proceso selectivo, así como facilidades para el contacto con preparadores. Estimamos que la convocatoria del proceso se publicará en los últimos meses de 2017.

En nuestra página web hay una sección de “Opositores” donde se puede encontrar mucha información y documentación. No obstante, damos atención directa en el correo secretaria@aniade.es

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Algunas noticias interesantes sobre el aceite de palma, la reducción en el uso de fertilizantes …

Desde el advenimiento de Internet no deja de oírse que los medios de comunicación han muerto. Esta afirmación suele referirse únicamente a los tradicionales, los cuales ven sus cuotas de mercado menguar de forma continuada.

La cantidad y la calidad de la producción de los nuevos medios que vienen a ocupar su lugar gracias a Internet es digna de celebrar. A continuación presentamos una recopilación de noticias interesantes aparecidas estas últimas semanas en algunos de ellos:

  1. En el magnifico blog de la Universidad del País Vasco, un buen y documentado artículo sobre el aceite de palma, y sobre su mayor (y real) problema: la deforestación asociada a su producción; producción destinada mayoritariamente a usos ya no favorecidos por la UE.
  2. Siguiendo con temas medioambientales, el INRA ha realizado un estudio que demuestra que la racionalización en el uso de los fitosanitarios puede disminuir drásticamente su consumo. Nos lo cuentan en agroinformación.
  3. Hay opiniones muy diversas, algunas muy enfrentadas, sobre los pagos directos. Nunca está de más leer alguna para evitar situarnos en la temida isla ideológica.
  4. Siempre leemos que el futuro ya esta aquí. Puede que a la enésima vaya la vencida. Un breve resumen con predicciones referidas a la agricultura en este enlace.
  5. ¿Tiene sentido que el regulado se autorregule? La intuición parece indicar que no. Y aunque el siguiente no es el caso, lo parece: sobre las inspecciones fitosanitarias en Holanda y la “manga ancha” con ciertas enfermedades cuarentenarias.
  6. ¿Debe penalizarse mediante un impuesto el consumo de productos agroalimentarios? ¿Es la salud pública la preocupación de los legisladores, o es simple afán recaudatorio? En el siempre interesante blog de Hay Derecho uno de sus colaboradores ha dejado bien clara su opinión.